Page 359 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
P. 359
La Tierra en llamas Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston
riendo y gastándoos bromitas. Tendríais que estar en
casa, ayudando.
Hopper se puso en pie.
—¿Ayudando a hacer qué? Dijiste que estábamos
bien, Bingwen. Dijiste que no iba a pasar nada. Dijiste
que es un mundo grande y nosotros somos una parte
diminuta.
Bingwen pudo sentir que su rostro enrojecía de
furia y sus ojos se llenaban de lágrimas. Todo aquello
era demasiado: la estúpida y vieja osamenta del
abuelo, los alienígenas, su padre que no venía, el frío
de la noche y Hopper riendo…
—Te lo dije en el tejado para que no lloraras,
Hopper. Lo dije para ayudar. Lo cual es más de lo que
tú estás haciendo por mí. Toda la noche habéis estado
riendo y contando chistes y jugueteando con palos,
como si esto fuera un juego. ¿No os dais cuenta de lo
que está pasando? ¿No os dais cuenta del peligro que
corremos? Hay criaturas ahí arriba, monstruos con
fauces y garras flotando sobre nosotros como arañas,
y vosotros saltáis y reís y perseguís ranas como si
estuviéramos en una fiesta de cumpleaños.
Hopper lo fulminó con la mirada.
[359]

