Page 451 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
P. 451

La Tierra en llamas                                                                  Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston



                   El joven padre se volvió hacia Bingwen, furioso.



                   —¿Qué sabes tú de nada, niño? ¿Tienes bocas que

            alimentar? ¿Una esposa a la que atender? No. Hablas


            de honor, y sin embargo no muestras ninguno a tus

            mayores,  hablando  con  insolencia  cuando  no  te

            corresponde. Si fuera tu padre te azotaría por tener la


            lengua tan suelta.



                   —Pero  no  lo  eres  —dijo  el  abuelo  de  Bingwen,

            poniéndose en pie y cubriendo al niño con una mano


            protectora—.  Y  eres  tú  quien  habla  cuando  no  te

            corresponde.  Agradece  que  tu  esposa  esté  viva.

            Agradece que tienes a tres de tus hijos. Los demás no


            sabemos qué ha sido de nuestros seres queridos. Estos

            hombres están dispuestos a ayudarnos, a reunirnos a

            todos. Les haremos caso.




                   La cara del padre se desencajó de rabia. Miró con

            desprecio al abuelo y a Bingwen. Entonces se volvió

            hacia los demás, señalando a Mazer.




                   —Estos  hombres  son  extranjeros.  No  sabemos

            nada de ellos. No son como nosotros. No tenemos que

            acatar sus órdenes.




                   —No les estamos dando órdenes —dijo Mazer.








                                                          [451]
   446   447   448   449   450   451   452   453   454   455   456