Page 455 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
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La Tierra en llamas Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston
La esposa lo siguió, reacia, tirando del segundo
niño. El padre los condujo hacia un sendero que
bajaba serpenteando entre las terrazas de los campos.
Se movía con rapidez, sin mirar atrás, arrastrando al
niño, que tropezaba y se esforzaba por seguir su ritmo.
Justo antes de perderse de vista, la mujer miró hacia
atrás. Mazer pensó que iba a gritar, a pedir que la
rescataran. Si lo hacía, correría a ayudarla. Cogería en
brazos a sus hijos y los traería a la casa. Todo lo que
ella tenía que hacer era pedirlo.
Pero la mujer y sus hijos desaparecieron de la vista
sendero abajo.
Los aldeanos de la casa miraron a Mazer,
esperando que respondiera.
—No tienen que quedarse —dijo—. Pueden irse
libremente cuando quieran. Pero quedarse juntos y
ayudarse unos a otros mejorará las posibilidades de
supervivencia. Mi equipo y yo cumpliremos nuestra
palabra. Volveremos con más gente en cuanto
podamos.
—Espere.
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