Page 458 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
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La Tierra en llamas Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston
—Cállese, búfalo de agua —replicó la anciana.
Desplegó la manta en el suelo y luego sacó una navaja
del bolsillo. Abrió la hoja. La había afilado tantas veces
a lo largo de los años que probablemente tenía la
mitad del tamaño original. Cortó con rapidez y
seguridad largas tiras. Abrió un agujero en el centro
para la cabeza. Le dio a Fatani el poncho y ató una tira
en torno a su cintura. Entonces desgarró una sábana
en tiras y las ató alrededor de sus brazos. El anciano
les dio otro par de pantalones sueltos a Mazer y Fatani,
y la anciana asintió satisfecha.
—Ya está. Ahora ya no parecen extranjeros.
Mazer y los demás asintieron expresando su
agradecimiento y corrieron al HERC, ansiosos por
despegar de nuevo. Cuando subió a la carlinga y cogió
el casco del asiento, Mazer vio que Bingwen los había
seguido al exterior.
—¿Qué hago si no vuelven? —preguntó el niño en
inglés—. Si algo les sucede, quiero decir.
—Volveremos —aseguró Mazer.
—Intentarán volver, eso no lo dudo. Pero no es lo
mismo. Esta gente necesita dirección. Necesita un
líder.
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