Page 537 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
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La Tierra en llamas                                                                  Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston



            brazo. La piel estaba caliente. La punta del dedo se

            manchó de sangre. Mazer no respondió.



                   De pronto el pecho del soldado se elevó, ligera,


            casi imperceptiblemente. Una dificultosa toma de aire.

            Luego una espiración.  Estaba vivo.  Apenas, tal vez,

            pero respiraba.




                   Bingwen tenía que llevarlo de regreso a la granja,

            con  el  abuelo.  Pero  ¿cómo?  Había  esperado

            encontrarse a los soldados sanos y salvos. Y si algún


            herido  no  podía  caminar,  construiría  una  parihuela

            para que el búfalo tirara y luego le pediría al soldado

            que se subiera en ella. Pero Mazer ni siquiera podía


            hacer eso: no podía hacer nada. Bingwen tendría que

            colocarlo de algún modo en la parihuela.



                   Corrió hacia el búfalo, lo ató a un árbol y volvió


            con las herramientas que llevaba en la bolsa. Encontró

            un bosquecillo de bambú cerca y cortó tres grandes

            tallos con el hacha. Tardó una eternidad porque tuvo


            que hacerlo con una mano, la del brazo sano. Luego

            troceó uno de los tres tallos y construyó la parihuela,

            enlazando  los  bambúes  con  la  cuerda.  Colocó  las


            piezas  cortas  entre  las  dos  largas,  construyendo  los

            travesaños donde Mazer podría tenderse. Cortó luego









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