Page 532 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
P. 532
La Tierra en llamas Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston
recuperarse. El búfalo de agua empezaba ya a
impacientarse y tiraba de la cuerda. Bingwen se secó
los ojos y la nariz con la manga del brazo sano. Había
estado llorando por todo: el brazo, Hopper, Meilin, la
mujer muerta que se parecía a su madre, la nave de
Mazer. Por todo. Cuando terminó, se sintió mejor,
incluso más valiente. «Ya he llorado lo mío —pensó—
. Se acabó».
Siguió caminando.
Había también niños muertos, aunque no fue
capaz de mirarlos. Desviaba la vista cada vez que
aparecía uno, mirando siempre por encima del
cuerpo, nunca directamente… hasta que una camisa
brillante le llamó la atención. Una camisa que
reconoció. Una camisa que había visto de cerca
cuando quien la llevaba le hizo una llave en la cabeza.
Zihao.
Vivo, Zihao tenía siempre una mueca
condescendiente y bravucona. Pero ahora, tendido de
espaldas en el lodo, parecía asustado: los ojos muy
abiertos, el cuerpo rígido, la cara sucia veteada de
lágrimas. Parecía también más joven. Como un niño.
Bingwen desvió la mirada.
[532]

