Page 38 - congresis_ebook_domino
P. 38

por cualquiera de las que tenemos tres palos, es decir, del uno o del dos,
          o con el uno-dos si lo tenemos, en ningún momento estaremos haciendo
          mayoría ni del uno ni del dos, más bien estamos entregando el juego de
          unos y doses. ahora figúrense que salimos por doble (6/6) en Pelo y el
          atleta de la derecha inicia el seis-uno y nuestro compañero inicia el seis-
          dos. Bueno, automáticamente nuestra mano pasa a ser de ataque y do-
          minio que seguramente terminará trancándose con la combinación de
          unos y de doses, ya que nos dejarán con mayoría desde la primera pie-
          dra jugada, por el contrario de mi derecha y por nuestro compañero.


          LA sALIDA MIxTA:
             Como les he venido diciendo, la salida responde a principios y fun-
          damentos del Dominó. Cuando se levantan las siete piedras y observa-
          mos que no tenemos dobles, lo primero que tiene que hacer un buen
          atleta es sumar a cuánto ascienden las siete piedras levantadas. si éstas
          suman más de cuarenta y dos (42) tantos (cuarta parte del total de los
          puntos que suman las fichas del Dominó), se considerará una mano alta;
          por consiguiente, deberán salir indicándole al compañero que tenemos
          un juego alto. lo mismo aplica si suman menos de 42 tantos: saldríamos
          con una piedra baja, indicando que nuestra mano es liviana o baja de tan-
          tos. Este principio permite orientar las jugadas iniciales, ya que si salimos
          por una piedra alta y nuestro compañero también tiene un juego que ex-
          cede los 42 tantos, nunca deberán iniciar el juego de blancos y de unos,
          ya que seguramente estarán en poder de los contrarios y deberán condu-
          cir la mano con mucha estrategia, evitando el desarrollo del juego bajo y
          tratando de botar los tantos desde las piedras iniciales.
             Partiendo de la base de que el Dominó es un juego de Parejas, y que
          el éxito se logra en función de la información que se le trasmite al com-
          pañero, y teniendo la ventaja de la salida, podemos indicarle a nuestro
          compañero la calidad de la mano levantada, la fortaleza o debilidad
          nuestra, y de paso si nuestro juego es alto o bajo. le corresponderá al
          compañero del salidor también indicar su juego; por consiguiente, si su
          juego también es alto, lógicamente el juego bajo está en poder de los
          contrarios y pudieran prepararnos una emboscada donde nos pueden
          coger el mayor número de tantos; en pocas palabras, no podemos irnos
          de la falla castigando o persiguiendo un doble alto y mucho menos si


          38                                                   William Ríos Felce
   33   34   35   36   37   38   39   40   41   42   43