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por cualquiera de las que tenemos tres palos, es decir, del uno o del dos,
o con el uno-dos si lo tenemos, en ningún momento estaremos haciendo
mayoría ni del uno ni del dos, más bien estamos entregando el juego de
unos y doses. ahora figúrense que salimos por doble (6/6) en Pelo y el
atleta de la derecha inicia el seis-uno y nuestro compañero inicia el seis-
dos. Bueno, automáticamente nuestra mano pasa a ser de ataque y do-
minio que seguramente terminará trancándose con la combinación de
unos y de doses, ya que nos dejarán con mayoría desde la primera pie-
dra jugada, por el contrario de mi derecha y por nuestro compañero.
LA sALIDA MIxTA:
Como les he venido diciendo, la salida responde a principios y fun-
damentos del Dominó. Cuando se levantan las siete piedras y observa-
mos que no tenemos dobles, lo primero que tiene que hacer un buen
atleta es sumar a cuánto ascienden las siete piedras levantadas. si éstas
suman más de cuarenta y dos (42) tantos (cuarta parte del total de los
puntos que suman las fichas del Dominó), se considerará una mano alta;
por consiguiente, deberán salir indicándole al compañero que tenemos
un juego alto. lo mismo aplica si suman menos de 42 tantos: saldríamos
con una piedra baja, indicando que nuestra mano es liviana o baja de tan-
tos. Este principio permite orientar las jugadas iniciales, ya que si salimos
por una piedra alta y nuestro compañero también tiene un juego que ex-
cede los 42 tantos, nunca deberán iniciar el juego de blancos y de unos,
ya que seguramente estarán en poder de los contrarios y deberán condu-
cir la mano con mucha estrategia, evitando el desarrollo del juego bajo y
tratando de botar los tantos desde las piedras iniciales.
Partiendo de la base de que el Dominó es un juego de Parejas, y que
el éxito se logra en función de la información que se le trasmite al com-
pañero, y teniendo la ventaja de la salida, podemos indicarle a nuestro
compañero la calidad de la mano levantada, la fortaleza o debilidad
nuestra, y de paso si nuestro juego es alto o bajo. le corresponderá al
compañero del salidor también indicar su juego; por consiguiente, si su
juego también es alto, lógicamente el juego bajo está en poder de los
contrarios y pudieran prepararnos una emboscada donde nos pueden
coger el mayor número de tantos; en pocas palabras, no podemos irnos
de la falla castigando o persiguiendo un doble alto y mucho menos si
38 William Ríos Felce

