Page 36 - congresis_ebook_domino
P. 36
estará corriendo el riesgo que hasta el mismo compañero le ahorque
el doble en Pelo.
4. Muchos mantienen el criterio que solamente se debe salir en pelo
cuando una vez sumadas las siete (7) piedras levantadas, éstas no
excedan de treinta y ocho (38) tantos. Esto parte de un razonamiento
lógico, ya que es una mano liviana, donde no se producen riesgos de
cuantía o de emboscada que lamentar, pero yo seguiré insistiendo:
La salida es la base de la información a suministrar al compañero,
por consiguiente, se debe ilustrar a éste, todo el tiempo, de nuestro
juego desde la primera jugada. Es mejor salir en Pelo, que engañar al
compañero con una salida de tres palos al doble, lo cual no indica
fortaleza, simplemente es una mano pasiva y levemente pudiera
tornarse de ataque. Pero con el doble (6/6) adentro, no puede ser de
ataque, se torna más bien defensiva, en cambio, una vez colocado
este doble incómodo al salir, podemos convertir nuestro juego en una
mano de ataque, pero al haber un doble escondido y si éste es el do-
ble (6/6), doble (5/5) o doble (4/4), no creo que sea de ataque. Enton-
ces, ¡qué estamos haciendo! simplemente engañar al compañero.
además, si nos dan la oportunidad de acostarlo, qué vamos a hacer,
¿acaso vamos a pegar por la otra punta? Estamos jugando al Domi-
nó, no a las escondidas, por ello no le veo el sentido práctico para
esconder y engañar al compañero saliendo por un doble menor por
otra parte, en el caso que se le presente la tranca al compañero,
cómo va a descifrar que nosotros tenemos escondido el doble (6/6),
doble (5/5) o doble (4/4). ¡ni que fuera brujo!
5. Ustedes me darán la razón y el fundamento para aseverar esta situa-
ción, pues bueno, es simple, desde el inicio de estos comentarios les
he venido sosteniendo que el Dominó es un juego de información des-
de la primera piedra que se coloca; por consiguiente, la valedera será
la segunda o tercera jugada que realice o donde se pueda in dicar la
fuerza del juego que tenemos, si acaso existe. En caso contrario esta-
remos totalmente atentos para acompañar a nuestro compañero en
las decisiones y jugadas que él realice. Por consiguiente, cuando se
tiene que salir con un juego Malo (más de un doble y en pelo) es
cuando más atención deberán observar en el desarrollo de la mano y
verán en función de ésta, la oportunidad de ganar o de ir al descarte
de los tantos, es decir, siempre será una mano defensiva.
36 William Ríos Felce

