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Estos conceptos son totalmente válidos y se aplican perfectamente
en el Dominó. Una vez dominados estos criterios, siempre serán atletas
fuertes y difíciles de doblegar. la metodología aplicada, más el concepto
claramente definido, los conducirán a logros significativos y totalmente
tangibles, así que aprendan y dominen los conceptos emitidos como
«Reglas de Oro en el Dominó».
ExCEPCIONEs
Como en toda regla, existen excepciones, al respecto desarrollaré
una de ellas: Cuando sale el contrario y nuestro compañero pasa, y el
atleta de mi izquierda titubea e inicia una carta baja o alta y nosotros te-
nemos el doble de ella acompañado o en pelo, además de una sola ficha
o piedra para castigar la salida del contrario, que de paso es nuestra fa-
lla, se acentúa la excepción de la Pegada con la Falla. Debemos acostar
el doble con Pausa Previa o Rápido, indicándole a nuestro compañero
que tenemos o no una más de ésta. Este razonamiento lo fundamenta-
mos motivado a lo siguiente: si el salidor atleta «a» tiene muchas de
una, deberá tener pocas de otras, al titubear el atleta «C» jugando su
primera piedra o ficha, indica que no tiene fortaleza en ella, nosotros tam -
poco. Qué debemos presumir, algo muy sencillo y totalmente directo, el
atleta «C», sin querer, incentivó un violín en manos de nuestro compañe-
ro el atleta «B», y nosotros al colocar el doble de la ficha iniciada por éste,
estamos propiciando el desarrollo de la mano para el atleta «B». además
de observar claramente las consecuencias de la mano, es muy posible
que el atleta «C» castigue su salida por tener falla original de la piedra o
ficha iniciada por su compañero; en pocas palabras, lo que quiero trans-
mitirle a todos ustedes es lo siguiente:
juegue al Dominó con madurez y de manera sensata y no tire flechas
a ver si acierta. al colocar el doble sobre la primera jugada del atleta «C»,
además de aliviar su juego y de no permitir un segundo pase de su com-
pañero, está descubriendo una cantidad de variantes de interés en la
mano. Con esa simple jugada de «acostar el doble» ayudó a definir tem-
pranamente la conducción de la mano por su compañero (atleta «B»), ya
que de esta manera está contribuyendo con el desarrollo del juego de és-
te, quien presumiblemente, por la manera como jugó su primera ficha o
piedra, el atleta «C», el cual no indicó fortaleza en su jugada, y la manera
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