Page 135 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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era una cosa que podía cambiar de color de un sitio a
otro; dos de ellos representaban aproximadamente dos
tercios del grosor del papel, dejando un espacio en medio
lo suficientemente grande para contener estructuras de
cientos de miles de átomos de ancho.
La luz y el aire podían penetrar con facilidad hasta ese
punto, así que los mecanismos estaban contenidos en
vacuolas sin aire de buck‐minsterfullerenos cubiertas de
una capa de aluminio reflectante para que no implotasen
en masa al exponerse la hoja a la luz del sol. Los
interiores de las buckybolas constituían algo similar a
un ambiente eutáctico. Allí residía la lógica de barras
que hacía que el papel fuese inteligente. Cada uno de
esos ordenadores esféricos estaba unido a sus cuatro
vecinos, norte‐este‐sur‐oeste, por un conjunto de
barras que corrían por dentro de buckytubos vacíos y
flexibles, así que la página como un todo constituía un
ordenador en paralelo hecho de miles de millones de
procesadores separados. Los procesadores individuales
no eran especialmente inteligentes o rápidos y eran tan
susceptibles a los elementos que normalmente sólo una
pequeña fracción de ellos funcionaba, pero incluso con
esas limitaciones, el papel inteligente todavía
constituía, entre otras cosas, un potente ordenador
gráfico.
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