Page 157 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 157
explícitamente para que no se le ocurriesen ideas raras
ni al Doctor X ni a sus ayudantes:
—La ajonjera tiene un temporizador interno —dijo—
, que hará que se desintegre doce horas después de ser
compilado. Le quedan seis horas para extraer la
información. Por supuesto, está encriptada.
El Doctor X sonrió por primera vez en todo el día.
El Doctor X era el hombre ideal para aquel trabajo
precisamente por su mala reputación. Hacía ingeniería
inversa. Coleccionaba bichos como un loco coleccionista
de mariposas Victoriano. Los desmontaba átomo a átomo
para ver cómo funcionaban, y cuando encontraba
alguna innovación inteligente, la añadía a su base de
datos. Como la mayoría de esas innovaciones era el
resultado de la selección natural, el Doctor X era
usualmente el primer ser humano que las conocía.
Hackworth era un inventor, el Doctor X era un
estudioso. La distinción era al menos tan vieja como el
ordenador digital. Los inventores creaban la nueva
tecnología y luego saltaban al siguiente proyecto,
habiendo explorado sólo lo básico de su potencial. Los
estudiosos eran menos respetados porque parecían
quedarse atrapados tecnológicamente, jugando con
157

