Page 267 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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—Es usted un teniente de policía que trae lo que
parece una bolsa de pruebas —dijo—. La implicación
está clara.
El teniente Chang miró la bolsa laboriosamente
perplejo.
—¿Pruebas? Es sólo una bolsa de compras, para
proteger su sombrero de la lluvia. Y no estoy aquí
oficialmente.
Otra lanza, en ángulo recto a la primera.
—Aun así —siguió Chang—, si se ha producido
alguna actividad criminal que no conozco, quizá debiera
recategorizar mi visita.
Lanza número tres; ahora el corazón palpitante de
Hackworth se encontraba en el origen de un sangriento
sistema de coordenadas definido por el teniente Chang,
convenientemente sujeto y expuesto para posterior
examen. El inglés de Chang mejoraba por momentos, y
Hackworth empezaba a pensar que era uno de esos
shanghaineses que había pasado la mayor parte de su
vida en Vancouver, Nueva York o Londres.
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