Page 148 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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enormes.  Un  sistema  automatizado  de  diseño


               siempre  podía  hacer  funcionar  algo añadiéndole


               más átomos.





                  Cada  ingeniero  en  aquel  lugar,  diseñando  las

              tostadoras y secadores nanotecnológicos, deseaba


              tener el trabajo de Hackworth en Bes‐poke, donde


              la armonía de diseño era un fin en sí mismo, donde


              no se malgastaba un átomo y cada subsistema se


              diseñaba específicamente para la tarea. Ese trabajo


              exigía intuición y creatividad, cualidades que no


              abundaban ni se alentaban en Merkle Hall. Pero


              de vez en cuando, jugando al golf, en el karaoke o

              fumando un puro, Dürig o algún otro supervisor


              mencionaba a algún joven prometedor.





                  Como  lord  Alexander  Chung‐Sik  Finkle‐


              McGraw pagaba el proyecto actual de Hackworth,


              el Manual ilustrado para jovencitas, el dinero no


              era problema. El duque no aceptaría ningún fallo


              o  reducción  de  costes,  por  lo  que  todo  era  tan


                                                                                                       148
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