Page 244 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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le  habían  dicho,  especialmente  alrededor  de  los


              labios  y  ojos  donde  la  densidad  de ʹsitos  era


              mayor. Le dieron cremas y drogas, y las usó. El día


              después,  la  señora  la  miró  dos  veces  cuando


              Miranda  bajó  para  preparar  el  desayuno  de  los

              niños.  Pero  no  dijo  nada,  probablemente


              asumiendo que un novio borracho le había dado


              una paliza en la fiesta de Navidad. Que no era para


              nada  el  estilo  de  Miranda,  pero  que  era  una


              suposición  cómoda  para  una  dama  de  Nueva


              Atlantis.





                 Cuando su cara recuperó exactamente el mismo

              aspecto que había tenido antes de ir a la tienda,


              empaquetó todo lo que tenía en una bolsa y se fue


              a la ciudad.





                 El distrito teatral tenía su lado malo y su lado


              bueno. El lado bueno era el de siempre y estaba


              donde siempre. El lado malo era más vertical que


              horizontal, siendo un par de viejos rascacielos de


                                                                                                       244
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