Page 30 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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A la sucesión de tanques se la llamaba cascada,


              un  fragmento  de  capricho  ingenieril  que  se


              perdía para los turistas que no encontraban nada


              digno  de  fotografiar  allí.  Toda  la  acción  tenía


              lugar en las paredes que separaban los tanques,

              que no eran paredes en realidad sino una malla


              casi  infinita  de  ruedas  submicroscópicas,


              siempre en rotación y con muchas puntas. Cada


              punta  atrapaba  una  molécula  de  agua  o


              nitrógeno en el lado sucio y la soltaba después de


              girar en el lado limpio. No atrapaban nada que


              no fuese nitrógeno o agua, por lo que los otros


              elementos  no  pasaban.  Había  también  ruedas

              para  atrapar  elementos  útiles  como  carbono,


              azufre  y  fósforo,  que  eran  depositados  en


              cascadas paralelas más pequeñas hasta que eran


              perfectamente puros. Las moléculas inmaculadas


              acababan  en  depósitos.  Algunas  se  combinaban


              con  otras  para  formar  elementos  moleculares


              útiles.  Al  final,  todas  ellas  eran  vertidas  a  un


              conjunto  de  transportes  moleculares  conocidos


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