Page 486 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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impresión de que siempre había sabido que
Hackworth volvería. Movió los pies, agarró con
fuerza la mano de Hackworth y le invitó a cenar
en «un lugar cercano» dijo de forma siniestra, «de
la máxima discreción».
Era discreto porque una de sus cómodas
habitaciones privadas estaba conectada
directamente con una de las habitaciones en la
parte de atrás del establecimiento del Doctor X,
por lo que podía llegarse caminando por un
sinuoso tubo de Nanobar inflado que podría
extenderse medio kilómetro si pudiera sacarse de
Shanghai, llevarlo a Kansas y tirar de ambos
extremos. Mirando a través de las paredes trans‐
lúcidas del tubo mientras seguía al Doctor X a la
cena, Hackworth pudo apreciar vagamente varias
docenas de personas siguiendo un rango de
actividades en media docena de edificios a través
de los cuales el Doctor X aparentemente se había
procurado derecho de paso. Al final salieron a un
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