Page 502 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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Ese sistema defensivo, que le había parecido
formidable cuando lo compiló, le parecía ahora un
gesto patético. Podría parar a una banda de
jóvenes. Pero insensiblemente había trascendido el
plano de la pequeña delincuencia y se había
trasladado a nuevos territorios, gobernados por
poderes prácticamente ocultos a su vista, y
conocidos Para la gente como John Percival
Hackworth sólo cuando perturbaban las
trayectorias de las personas y poderes
insignificantes que resultaban estar en su
vecindad.
No podía hacer nada más que seguir cayendo en
la órbita que se le había establecido. Ese hecho lo
relajó más que nada de lo que había aprendido en
muchos años, y cuando volvió a casa, besó a Piona,
que dormía, trató sus heridas con más tecnología
terapéutica del C.M., las cubrió con un pijama, y se
metió entre las sábanas. Atraído por la oscura
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