Page 584 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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los límites entre sectores. Durante las primeras
horas que vivieron libres en las calles, Nell avistó
uno de esos cinturones, aunque en aquel momento
parecía negro. Se alejó de Harv y corrió hacia él
por una calle que se había convertido en un túnel
luminiscente de anuncios mediatrónicos. Harv la
persiguió, apenas igualando su velocidad porque
había recibido más golpes que ella. Casi eran los
únicos en la calle, ciertamente eran los únicos que
se movían con un propósito, y, por tanto, mientras
corrían, los mensajes en los anuncios los seguían
como lobos hambrientos, asegurándose de que
entendiesen que si usaban ciertos ractivos o
tomaban ciertas drogas, podían confiar en
mantener relaciones sexuales con ciertas personas
jóvenes de una perfección poco realista. Algunos
anuncios eran más elementales y vendían directa‐
mente sexo. Los mediatrones en aquella calle eran
excepcionalmente grandes porque estaban
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