Page 816 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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Comprobó la pantalla de petición; el trabajo no
pagaba demasiado, pero era de muy corta
duración. Por tanto, lo aceptó. Luego se
preguntó quién le enviaba una oferta urgente
de trabajo; seis años antes había sucedido con
frecuencia, pero desde que había adoptado el
hábito de trabajar el turno de noche se había
convertido, en general, en otra chica occidental
guapa e intercambiable de nombre
impronunciable.
Parecía como una extraña pieza bohemia, un
proyecto de taller de ractores de su lejano
pasado: un paisaje irreal de formas geométricas
abstractas y colores con caras que
ocasionalmente surgían de las superficies
planas para decir sus líneas.
Las caras tenían texturas, como si llevasen
elaborados maquillajes, o estaban esculpidas
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