Page 822 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 822

hubiese tenido muy buen aspecto. El exterior era


              triste y deslustrado a la luz del día.





                 Miranda  jugó  un  pequeño  juego  de


              respetabilidad con el portero. Fue directa hacia


              la  entrada,  convencida  de  que  él  le  abriría  la


              puerta, pero el portero se quedó quieto con las


              manos  a  la  espalda  mirándola  malhumorado.

              Finalmente, se rindió y abrió la puerta, aunque


              ella tuvo que variar el paso para no estrellarse.





                 George  Bernard  Shaw  había  dormido  allí;


              Noel  Coward  había  escrito  una  obra  allí.  La


              entrada era alta y estrecha, mármol de Beaux‐


              Arts, candelabros de hierro, y la luz blanca de


              los edificios del Bund que se filtraba por arcos

              con vidriera. Una antigua banda de jazz tocaba


              en el bar, contrabajo y batería. Miranda se puso


              de puntillas en la entrada, buscando la fiesta, y


              no vio nada excepto turistas aéreos caucasianos


                                                                                                  822
   817   818   819   820   821   822   823   824   825   826   827