Page 824 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 824

Ya  se  alejaba  humildemente,  preguntándose


              en qué triste habitación podría encontrar a los


              actores,  cuando  oyó  que  alguien  gritaba  su


              nombre desde el interior.





                 Cari Hollywood se aproximaba, atravesando el


              salón  de  banquetes  como  si  fuese  suyo,


              resplandeciente  en  botas  de  cowboy  hechas  a

              mano fabricadas con muchos pájaros exóticos y


              gráciles y pieles de reptiles, vistiendo una vasta


              prenda, una especie de cruce entre una capa y un


              abrigo  occidental,  que  casi  arrastraba  por  el


              suelo, y que le hacía parecer tener bastante más


              de  los  dos  metros  de  altura  reales.  Llevaba  el


              largo pelo rubio peinado hacia atrás, y la barba


              egipcia tan recta y puntiaguda como una azada.

              Estaba  impresionante  y  lo  sabía,  y  sus  ojos


              atravesaban  a  Miranda,  sujetándola  frente  al


              ascensor, por el que casi había escapado.





                                                                                                  824
   819   820   821   822   823   824   825   826   827   828   829