Page 825 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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Él  le  dio  un  gran  abrazo  y  caminó  a  su


              alrededor. Ella se pegó a él, protegiéndose de la


              multitud en el salón de banquetes por su capa.





                 —Tengo mal aspecto —dijo—. ¿Por qué no me


              dijiste que era una fiesta de este tipo?





                 —¿Por  qué  no  lo  sabías?  —dijo  Cari.  Como

              director,  uno  de  sus  talentos  era  hacer  las


              preguntas más difíciles que imaginar pudiera.





                 —Me hubiese puesto otra cosa. Parezco...





                 —Pareces  una  joven  artista  bohemia  —dijo


              Cari,  echándose  atrás  para  examinar  su  típico


              traje ajustado completamente negro—, a la que

              no le importa las ropas pretenciosas, que hace


              que  todos  en  la  habitación  se  sientan


              avergonzados,  y  que  puede  hacerlo  porque


              tiene un algo especial.


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