Page 871 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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oyó el silbido de la regla y entonces sintió que
sus nudillos estallaban.
—Arreglarse el pelo es una actividad privada,
no pública, Nell —dijo la señorita Stricken—.
Las otras chicas lo saben; ahora tú también.
A Nell le ardía la cara y rodeó la mano afectada
con la otra mano a modo de venda. No entendió
nada hasta que vio a una de las chicas girando su
dedo índice en la cabeza: aparentemente Nell
había estado jugando con su pelo, lo que hacía a
menudo cuando leía el Manual o pensaba
mucho sobre un tema.
La regla era una forma de disciplina tan tonta,
comparada con una paliza de verdad, que al
principio no podía tomarla en serio y en realidad
le había parecido graciosa las primeras veces. Sin
embargo, al pasar los meses, parecía que le
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