Page 1176 - La Estacion De La Calle Perdido - China Mieville
P. 1176
carromato les había servido como portería a los niños
horas antes. El cálido aire de la tarde estaba lleno de
olores. Desde una avenida paralela les llegaban los
sonidos de discusiones ruidosas y una risa histérica.
Los tenderos, las viudas, los herreros y los criminales
de poca monta charlaban en las esquinas. Las luces
emergían con el chisporroteo de un centenar de
combustibles y corrientes diferentes. Desde detrás de
cristales deslustrados podían verse llamas de diversos
colores.
—Joder, no —dijo Isaac de nuevo—. Tierra adentro
no... Vámonos lejos... Vamos a Arboleda. Vamos a los
muelles.
De modo que se dirigieron lentamente hacia el
sudeste. Pasaron entre Salbur y la Colina Mog,
arrastrando los pies por las bulliciosas calles, un trío
peculiar. Un mendigo alto y voluminoso con el rostro
oculto, una mujer con el pelo de un llamativo color
azabache y una tullida encapuchada que caminaba con
un paso poco firme y espasmódico, a medias sostenida
y a medias arrastrada por sus compañeros.
Cada humeante constructo con el que se cruzaban les
hacía agachar la cabeza de forma incómoda. Isaac y
Derkhan mantenían los ojos fijos en el suelo y hablaban
rápidamente entre dientes. Cuando pasaban bajo los
pasos elevados, levantaban nerviosos la mirada, como
1176

