Page 1171 - La Estacion De La Calle Perdido - China Mieville
P. 1171
no implicaría un juicio, que no significaría que
pretendía conocer los hechos, que no sería más que una
manera de decir, «Esto me supera. No es asunto mío».
Pero no lograba convencerse.
Se desplomó y exhaló un miserable gemido de
cansancio. Si le daba la espalda a Yagharek, se dio
cuenta, dijera lo que dijera, se sentiría como si hubiera
juzgado y hubiera encontrado culpable a su amigo. Y
no podía hacer eso, no cuando no conocía el caso.
Pero en alas de ese pensamiento vino otro: su
reverso, su contrapunto.
Si negarle su ayuda significaba un juicio negativo
que no podía hacer, pensó Isaac, entonces la ayuda, el
devolverle la capacidad de volar, implicaría que las
acciones de Yagharek eran aceptables.
Y eso, pensó Isaac sumido en fría repugnancia y
cólera, no lo aceptaría.
Dobló cuidadosamente sus notas, sus ecuaciones a
medio terminar, sus fórmulas garabateadas, y empezó
a guardarlas.
Cuando Derkhan regresó, el sol estaba bajo y el cielo
se empapaba de nubes del color de la sangre. Llamó a
la puerta con la cadencia rápida que habían convenido
y pasó junto a Isaac cuando este la abrió.
1171

