Page 1039 - Kraken - China Mieville
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quemado. Definitivamente, Billy descendía del
simio y, en última instancia, de los peces del mar.
Se topó con la mirada del mnemophylax desde
el otro extremo de la estancia, cuenca de ojo a ojo.
Pese a no poseer un rostro maleable, habría dicho
que le estaba devolviendo la sonrisa. Se revolvió y
escribió, con sus diminutos dedos, en el interior
del cristal…, no sabría decir qué. Abrió y cerró la
boca. Era memoria. Sacudió la cabeza. Se llevó el
dedo, no más grueso que un pelo, a los inexistentes
labios. Sus huesecillos cayeron, su calavera se
acomodó sobre un vacío, se transformó en un tubo
de ensayo con los desperdicios de algún
espécimen.
Billy se sentó en el acero sobre el que no había
estado ningún gran molusco. Se sentó como si él
mismo fuera un espécimen. Se preguntaba qué
habría sido aquello tan ardiente que no había sido
vencido. Esperó a lo pudiera suceder, a
quienquiera que fuera a encontrarlo.
Fueron Baron y Collingswood los que llegaron,
por fin, a la sala. No echaban de menos a ningún
compañero, pensó Billy, con cautela. Nunca
habían tenido a un tercero en su equipo, aunque a
menudo se ponían un poco juntos entre sí, un poco
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