Page 448 - Kraken - China Mieville
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Había piquetes de insectos, piquetes de aves,
piquetes de tierra apenas animada. Había corros
de gatos y perros en huelga, subrepticios piquetes
de muñecas, como mugrientos picnics inmóviles;
y marionetas de carne y hueso, piquetes de lo que
parecían, y que en algunos casos habían sido una
vez, humanos.
No todos los familiares estaban representados.
Pero incluso aquellos asistentes mágicos que
evitaban toda corporeidad estaban en huelga.
Pues… un piquete al descubierto. Una
condensación de vectores enojados, una mancha
verdigrís en el aire, un parámetro excitable. En la
mayor parte de los casos, en el espacio‐tiempo
medianamente complejo en el que vive la gente,
esos piquetes no parecían nada en absoluto.
Algunas veces se percibían como un calor, o una
concentración vaporosa de hebras de ciempiés
colgando de un árbol, o un sentimiento de culpa.
En Spitalfields, donde los edificios financieros
se desparramaban como vulgar magma sobre los
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