Page 215 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
P. 215

Entonces  uno  de  los  amotinados  se  tropezó  y


              cayó,  y  Holsten  se  preguntó  cómo  no  había


              podido escuchar el disparo. Sin embargo, Nessel

              se arrodilló a su lado y manipuló su mascarilla, y


              al momento el hombre se movió pesadamente y


              se  puso  en  pie  titubeando  mientras  Scoles  lo


              maldecía rotundamente.


              —¿Desde  cuándo  tenemos  gas  venenoso  a


              bordo? —preguntó el clasicista, anonadado. De


              nuevo,  todo  el  episodio  cobraba  un  aspecto


              onírico.


              La voz de Lain sonó justo en su oído:



              —Idiota, con solo manipular la mezcla de aire ya


              basta.  Supongo  que  estos  monos  han  estado


              luchando  por  el  control  del  aire  desde  que  se

              amotinaron,  y  ahora lo  han perdido.  Recuerda,


              esto es una nave espacial. La atmósfera es lo que


              las máquinas decidan.



              —De acuerdo, de acuerdo —consiguió responder

              Holsten, mientras alguien le empujaba con fuerza


              la espalda para que se apresurase.



              —¿Qué? —preguntó el hombre que estaba a su

              lado, dirigiéndole una mirada suspicaz. Holsten


              se  dio  cuenta  de  que  la  voz  de  Lain  no  había


              alcanzado a los demás, sino solo a él mismo.



              —Me desesperas, viejo —murmuró ella—. Estas

              mascarillas tienen controles manipulables con la


              lengua, ¿te das cuenta? Claro que no, y tampoco






                                                                                                       214
   210   211   212   213   214   215   216   217   218   219   220