Page 220 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
P. 220
criatura arácnida que habita en él, y sí, tenéis
armas. Tendréis toda la tecnología de la
lanzadera. Las arañas no serán un problema. Pero
en serio, ese satélite no quiere escuchar nada de
lo que tengamos que decirle. ¿Pensáis que si no
estaríamos en cualquier otra parte salvo ese
maldito planeta? Estuvo a punto de cortar la
Gilgamesh en pedacitos, e hizo estallar un montón
de drones espías que se acercaron demasiado. Y
vuestra lanzadera es mucho más pequeña que la
Gil, y mucho menos maniobrable que los drones.
Y yo, lo juro, no tengo nada que pueda decir para
convencer a la cosa demente que hay en ese
satélite.
—Pues piensa en algo —fue la fría respuesta de
Scoles.
—Te digo que… —empezó Holsten, y entonces
entraron en el hangar. Era más pequeño de lo que
había pensado, pues contenía un único aparato, y
se dio cuenta de que no sabía nada sobre ese
aspecto del funcionamiento de la nave. ¿Se
trataba de algún tipo de yate para que el
comandante se diese una vuelta, o cada
lanzadera tenía un hangar separado? No tenía ni
idea: no era su responsabilidad, ni nada que
hubiese necesitado saber.
—Por favor, escuchadme —probó.
—Cometieron el error de enseñamos cómo iba a
ser nuestro nuevo hogar —se oyó la voz de
219

