Page 249 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
P. 249

Sigue  a  la  alquimista  hacia  los  establos  de


              animales,  en  cuyo  interior  hay  una  multitud


              desordenada  de  escarabajos  del  tamaño  de

              hormigas: veinte centímetros como máximo. Son


              de  color  rojo  oscuro  y  ostentan  unas  antenas


              llamativas  que  se  abren  formando  un  disco  de


              hebras finas, como abanicos circulares.


              ¿He  visto  esto  antes?,  dice  Portia  insegura  y  con


              movimientos que expresan duda.



              Como  te  has  enfrentado  valientemente  a  nuestros


              enemigos,  es  muy  probable,  confirmó  Bianca.  Mis

              ayudantes han descendido a la colonia bajo nuestros


              pies,  corriendo  un  cierto  riesgo,  para  encontrarlos.


              Viven entre las hormigas y sin embargo no los atacan.


              Incluso  se  comen  las  larvas  de  las  hormigas.  Los

              informes  de  mis  ayudantes  indican  que  las  propias


              hormigas alimentan a estas criaturas.



              Portia espera. Cualquier cosa que dijera en este


              punto  sería  inútil.  Bianca  tiene  toda  su

              conversación  planeada,  punto  por  punto,  hasta


              su conclusión.



              Necesito  que  reúnas  a  guerreras  capaces  y  de

              confianza, tal vez veinticuatro, la instruye Bianca.


              Seréis valientes. Probaréis mi nueva arma, y si falla


              probablemente moriréis. Necesito que os enfrentéis a la

              columna que marcha contra nosotras. Necesito que os


              internéis en su mismísimo corazón.












                                                                                                       248
   244   245   246   247   248   249   250   251   252   253   254