Page 250 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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Infiltrarse en una colonia de hormigas ya no solo
consiste en hacerse con unas cabezas y robar
glándulas de olor. La supercolonia ha
desarrollado defensas: una carrera de
armamentos químicos librada a ciegas contra la
inteligencia de las arañas. Ahora las hormigas
usan el equivalente químico de códigos variantes
que cambian con el tiempo y en las diversas
partes de la enorme colonia, y el pueblo de Portia
se ha quedado rezagado. Las armas químicas que
las arañas usan para despistar y confundir a las
hormigas son de escasa duración, y apenas
constituyen una molestia ante las dimensiones de
su enemigo.
La seguridad cada vez más estricta de la colonia
ha tenido un impacto catastrófico sobre otras
especies. Los nidos de hormigas son ecosistemas
en sí mismos, y muchas especies viven en
contacto delicado con ellas. Algunas, como los
áfidos, proveen servicios, y las hormigas los crían
activamente. Otras son parasitarias: termitas,
escarabajos, incluso pequeñas arañas, todas
adaptadas para robar de la despensa de las
hormigas o consumirlas a ellas mismas.
La mayoría de estas especies han desaparecido
de la supercolonia. Al adaptarse para defenderse
del enemigo externo, la encriptación química
aumentada que usan las hormigas ha
desenmascarado y eliminado a docenas de
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