Page 256 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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tejedoras. Las que estén listas permitirán que las


              cortejen, y depositarán un grupo de huevos en la


              casa  de  sus  pares,  para  preservar  tanto  de  sí

              mismas  como  puedan.  La  propia  Portia  ha


              aprendido  mucho  desde  su  última  puesta,  y


              siente               remordimientos                           porque                   esos


              Conocimientos,  esos  paquetes  concretos  de

              sabiduría, se pierdan cuando ella muera.



              Vuelve al templo, buscando la elusiva calma que


              le proporciona la devoción, pero ahora recuerda


              lo que dijo Bianca: que la voz de la Mensajera no

              está sola, que hay quedos susurros en el cristal


              que  preocupan  a  las  sacerdotisas.  De  la  misma


              forma  que  siempre  ha  creído  que  la  perfección

              matemática  del  mensaje  debe  tener  algún


              significado mayor que los meros números que lo


              componen,  este  nuevo  desarrollo  parece  tener


              algún significado más amplio, demasiado vasto

              para ser captado por una pobre araña que anude


              y  teje  la  secuencia  familiar  de  ecuaciones  y


              soluciones.  ¿Qué  es  lo  que  significa,  entonces?

              Nada bueno, le parece. Nada bueno.



              Esa noche permanece sentada en el pináculo del


              Gran  Nido,  mirando  a  las  estrellas  y


              preguntándose qué punto de luz allá arriba está

              susurrando  sus  secretos  incomprensibles  a  los


              cristales en ese preciso momento.













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