Page 288 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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derrotar a las hormigas, no importa cuántas sean, y
convertirlas en nuestras aliadas.
Realmente eres la más grande entre nosotras, le dice
Portia. Bianca acepta el cumplido con modestia,
y luego escucha lo que dice la guerrera a
continuación: ¿Fuiste tú, entonces, la que hizo que el
suelo temblase? ¿La que provocó la luz y el fuego que
distrajeron a sus exploradoras?
Eso no fue cosa mía, admite Bianca con reticencia.
Estoy esperando noticias, pero quizá, cuando te hayas
quitado esa desgarbada segunda piel, quieras
investigarlo. Creo que algo ha caído del cielo.
3.9
Primer contacto
Habían sido derribados.
La sección de cabina de la lanzadera había
conservado en parte sus características
aerodinámicas, y el piloto había activado los
chorros de frenado, las tomas de aire y los
paracaídas para suavizar su descenso, pero aun
así parecía que la primera huella humana en
aquel nuevo mundo verde sería un cráter
gigantesco. Sin embargo, de alguna manera el
vehículo mortalmente herido se había enfrentado
al aire, balanceándose con las turbulencias pero
sin llegar a perder totalmente el control. Holsten
supo después que desechar la bodega de carga
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