Page 341 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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machos.  Sus  palabras  son  un  lento  arrastrar  de


              patas, confusas y desiguales.



              ¿Eso es lo que pasó con tus camaradas?



              No. Soy el único que ha vuelto. Han muerto todos. Es

              una oración fúnebre muy breve para aquellos con


              los  que  ha  pasado  la  mayor  parte  de  su  vida.


              Pero, por supuesto, es cosa sabida en la sociedad


              de Portia que los machos en realidad no sienten

              con  la  misma  intensidad  que  las  hembras,  y


              ciertamente no pueden formar los mismos lazos


              de unión y respeto.



              El joven macho regresa con comida: grillos vivos

              y  atados,  y  pólipos  vegetales  de  las  granjas.


              Agradecido,  Fabian  toma  uno  de  los  insectos


              prisioneros  y  le  clava  un  colmillo.  Demasiado

              fatigado para molestarse en usar veneno, chupa a


              la  criatura  que  se  debate  espasmódicamente


              hasta dejarla seca.



              Hay supervivientes en las ciudades de la plaga, como

              suponías,  continúa  mientras  come.  Pero  no  han


              conservado nada de nuestra forma de vida. Viven como


              bestias, tejiendo y cazando. Había hembras y machos.

              Mis compañeros fueron capturados y devorados uno


              tras otro.



              ¿Pero lo conseguiste?, patalea Portia ansiosamente.



              La atroz experiencia ha afectado tanto a Fabian

              que  no  responde  de  inmediato  a  su  pregunta,


              sino que replica: ¿No te preocupa que pueda haber






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