Page 339 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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formar una hueste de inútiles y superfluos, como
mucho decorativos y aptos para los trabajos
serviles, cuando no para ser un bocado furtivo, se
han convertido en un recurso desesperado en esa
hora de necesidad. Los machos son menos
independientes, menos capaces de apañárselas
por su cuenta allá en los despoblados, y por tanto
tienden a quedarse cuando las hembras huyen. Si
el Gran Nido y muchas otras ciudades siguen en
funcionamiento en absoluto es debido al número
de machos que han aprovechado la oportunidad
para adoptar papeles tradicionalmente
femeninos. Ahora hay incluso machos guerreros,
cazadores y guardianes, porque alguien debe
tomar la honda y el escudo y la granada
incendiaria, y a menudo no queda nadie más
para hacerlo.
Las hembras del estatus de Portia han podido
elegir desde hace mucho a sus acompañantes
masculinos y, mientras algunas los mantienen
meramente para que les bailen el agua
(literalmente) y para contribuir a la importancia
aparente de la hembra, otras los han educado
como asistentes bien preparados. La Bianca de
antaño, con sus ayudantes de laboratorio
masculinos, había descubierto una cierta verdad
respecto a la política de género arácnida cuando
protestaba que colaborar con hembras suponía
demasiada competencia por el dominio, y que los
viejos instintos siguen intactos bajo la fina capa
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