Page 338 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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En este día, Portia se da cuenta de que cree que,
si pudieran de alguna forma hablar a través del
vasto y vacío espacio con la Mensajera, esta
tendría con certeza una respuesta para ellas, una
cura para la plaga. Portia se da cuenta, de la
misma forma inexorable, que tal diálogo no es
posible, no recibirán ninguna respuesta, y por
tanto debe encontrar su propia cura antes de que
sea demasiado tarde.
Después del templo, vuelve a su casa de pares,
una construcción enorme y dispersa con muchas
cámaras tendidas entre tres árboles, para
encontrarse con uno de sus machos.
Desde que comenzaron los estragos de la plaga,
el papel del macho en la sociedad arácnida ha
cambiado sutilmente. Tradicionalmente la mejor
fortuna a la que podía aspirar un macho era
asociarse con una hembra poderosa y confiar en
que cuidasen de él, o bien (en el caso de los
nacidos con Conocimientos valiosos) terminar
convertido en una mercancía mimada en un
harén, dispuesto para ser intercambiado o
emparejado como parte de los juegos de poder en
constante cambio entre las casas de pares. Por lo
demás, el destino de un macho se reducía a
constituir una especie de baja casta de carroñeros
urbanos que luchaban constantemente entre sí
por restos de comida, y siempre en peligro si no
disponían de una protectora. Sin embargo, de
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