Page 397 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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Un par de ingenieros (supuso que de la
Tripulación Principal original de Lain) le
esperaban en la estación, y le aseguraron que no
necesitaría ponerse un traje.
—Todas las zonas que todavía nos molestan son
estables —le explicaron. Cuando Holsten les
preguntó cuál era el problema, se limitaron a
encogerse de hombros, alegremente
despreocupados—. La jefa te lo contará ella
misma —fue lo único que consiguió sacarles.
Y finalmente fue casi empujado sin ceremonias
en una cámara del segundo segmento del anillo
giratorio, donde lo esperaba Lain.
Estaba sentada a una mesa, al parecer a punto de
empezar a comer, y por un segundo Holsten se
quedó en la escotilla, asumiendo que llegaba en
mal momento, como de costumbre, antes de
darse cuenta de que había cubiertos para dos.
Lain alzó las cejas desafiante.
—Pasa, viejo. Aquí tengo comida de decenas de
miles de años de antigüedad. Ven y haz historia
con ella.
Eso hizo que entrase en la sala, y se quedase
mirando a la comida, que resultaba poco familiar:
sopas o salsas espesas, y trozos grisáceos que
parecía que hubiesen sido cortados del planeta a
sus pies.
—Estás de broma.
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