Page 399 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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luz, calor, aire y gravedad rotacional. Esto es el
colmo del lujo, créeme. Espera, dame un
momento. —Toqueteó algo en el borde de la
mesa, y la pared a la izquierda de Holsten se
desplazó. Por un momento de infarto no supo lo
que estaba pasando, salvo que la destrucción de
la estación entera parecía inminente. Pero
después de que los postigos exteriores se abrieran
con un crujido pudo ver una transparencia algo
nublada tras ellos, y más allá, la vastedad del
resto de la creación. Y algo más.
Holsten estaba viendo la Gilgamesh. No la había
visto antes desde fuera, no enteramente. Incluso
cuando volvieron después del motín, pasó del
interior de la lanzadera al interior de la nave arca
sin pensar siquiera en el enorme exterior.
Después de todo, en el espacio el gran exterior
existía principalmente para matarte.
—Mira, se nota dónde estamos poniendo las
nuevas partes. Tiene una pinta un poco gastada,
¿verdad? Todos esos microimpactos por el
camino, toda esa erosión por el vacío. La
muchacha ciertamente no es lo que era —
comentó suavemente Lain.
Holsten no dijo nada.
—Pensé que sería… —comenzó Lain. Intentó
sonreír, no le salió, y lo intentó de nuevo. Holsten
se dio cuenta de que Lain estaba insegura ante él,
incluso nerviosa.
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