Page 395 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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bien de diversas maneras. A Holsten le parecía
que dondequiera que fuera veía parejas
improvisadas (¿acaso podían ser otra cosa, dadas
sus circunstancias?) aferrándose en algún tipo de
contacto.
A veces lo hacían sentirse mayor. Eran tan
jóvenes, al igual que todo el cargamento de la Gil,
salvo por unos pocos especialistas mayores y
cansados como él.
Estaban rehaciendo la nave arca (y si yo me siento
así, ¿cuán vieja se sentirá la Gilgamesh, eh?) con
todo tipo de juguetes arrancados de la estación.
El menor de los cuales no era un nuevo reactor de
fusión, que Vitas calculaba que resultaría más del
doble de eficiente que el original de construcción
mucho más reciente, y que sería capaz de
mantener una aceleración económica durante
mucho más tiempo con el combustible
disponible. Otra tecnología estaba siendo
meramente extrapolada, y los sistemas de la Gil
estaban siendo ajustados según el antiguo
modelo.
En la mente de Holsten resonaba una letanía:
Enanos a hombros de gigantes. Todavía estaban
persiguiendo el desfile cada vez más lejano del
Viejo Imperio, todavía contorsionándose para
permanecer a salvo a su sombra. Mientras que
sus camaradas celebraban el hallazgo de este
tesoro, él solo veía a un pueblo que condenaba a
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