Page 578 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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cámara de suspensión, y esta vez no hubo nadie
para recogerlo.
El duro impacto le devolvió la consciencia de sí,
y se dio cuenta de que estaba tendido en el suelo
de la Tripulación Principal, y no solo se sintió
como un idiota, sino como un idiota dolorido y
con público. Había otras tres personas que habían
retrocedido con prudencia mientras él se abría
paso manoteando. Por un momento ni siquiera
quiso mirarlos. Puede que fueran amotinados.
Puede que fueran excéntricos guyenitas
dispuestos a ofrendarlo a su dios cibernético,
muerto pero eternamente vivo. Pueden que
fueran arañas disfrazadas. Le pareció que había
muy poco bueno que podía resultar de que
hubiese otras personas a su alrededor en ese
momento.
—Doctor clasicista Holsten Mason —dijo una voz
de mujer—. ¿Respondes por tu nombre?
—Yo… Sí, ¿qué? —La pregunta estaba justo en el
punto medio entre lo normal y lo extraño.
—Apunta respuesta afirmativa —dio un
hombre—. Doctor Holsten Mason, por favor,
ponte de pie. Vamos a trasladarte. No hay motivo
de alarma, pero tu cámara de suspensión se ha
vuelto inestable y necesita reparación. —Nada en
su discurso hacía referencia al hecho de que estos
payasos acababan de arrancar la tapa de su ataúd
para llegar a la carne que contenía—. Serás
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