Page 78 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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que existen, la imagen de aquella habitación llena


              de extraños a los que no había tenido ocasión de


              conocer antes de que sellasen su ataúd. Esta es la

              vida, esta es la sociedad y este es el contacto humano,


              ahora y para siempre.



              Esta vez parecía que le tocaba a Lain guardar un


              incómodo silencio, pero era una mujer práctica.

              Sencillamente  se  levantó  para  marcharse,


              apartándose con presteza cuando Holsten intentó


              tocarle el brazo.



              —Espera. —Le salió más parecido a un ruego de

              lo  que  habría  querido—.  Tú  estás  aquí…  y


              necesito tu ayuda.



              —¿Para qué?



              —Ayúdame con la señal… la señal de la baliza.


              Hay  muchas  interferencias,  pero  creo  que…  es

              posible  que  haya  una  segunda  señal  que  esté


              chocando  con  la  primera  en  una  frecuencia


              cercana. Mira. —Pasó un puñado de análisis a la

              pantalla              de         Lain—.               ¿Puedes               limpiarla,


              compensarlo si es ruido, o al menos hacer… algo?


              Ya no se me ocurre qué más hacer.


              Lain  pareció  aliviada  por  recibir  una  petición


              sensata por su pare, y volvió a sentarse. Durante


              la  hora  siguiente,  los  dos  trabajaron  sin  cruzar


              palabra,  lado  a  lado,  ella  dedicada  a  su  nueva

              tarea,  y  él  enviando  preguntas  cada  vez  más


              desesperadas  al  satélite,  ninguna  de  las  cuales







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