Page 114 - Ciencia Ficción - Selección 01
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escuela, salí por una puerta lateral y caminé sobre
la hierba empapada de rocío hasta llegar al
pabellón. Allí escondí el juju de Winterborn, en el
interior de un rollo de red vieja y luego cerré la
puerta del pabellón. Sentí un gran alivio cuando
regresé a la escuela. El pequeño ídolo estaba más
seguro allí. Que las arañas y los ratones soñaran con
él, si él así lo deseaba. Me sentí contento conmigo
mismo y al mismo tiempo enormemente consciente
de lo absurdo de mi actitud.
Hubiera sido más razonable, tal y como se
desarrollaron los acontecimientos, haber seguido
mi primer impulso que era meter al cíclope en la
caldera de la calefacción.
Winterborn armó cierto ruido a causa de la confis‐
cación de su dios.
—Señor, no es justo. Yo no sabía que Bradbury le
llevaría al dormitorio..., se lo digo de verdad, señor.
¿No puedo recuperarlo si prometo que nunca más
le llevaremos arriba?
—La directora ha dicho que lo tendrás a final de
curso. Aun cuando la pudieras convencer de lo
contrario, prevalecerá mi opinión. Estará encerrado
hasta finales del curso.
—Pero, señor, ése..., es mi dios. No sabía que Brad‐
bury lo había tomado..., si él viene y le dice a usted
que yo no sabía nada, ¿no será posible...?
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