Page 1007 - Seveneves -Neal Stephenson
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prendas de enfriamiento, más que remendadas, y
se metieron en los trajes espaciales, pareció que
superaban esa barrera. Doob veía en el radar la
héptada que se aproximaba. Luego pasó al
telescopio óptico y verificó que se les acercaba
correctamente. Es decir, la héptada seguía una
trayectoria de colisión con la Endurance; la
diferencia entre una colisión y un encuentro
radicaba en la ignición final de los propulsores de
la héptada, que reduciría su velocidad en el
último momento y haría que sus parames se
sincronizasen, casi perfectamente, con los de la
nave más grande. La Endurance en sí, cargando
todavía con Amaltea, y con muchas toneladas de
propelente almacenado, casi no podía maniobrar,
por lo que todo dependía de Aïda o de quien
llevase el control de la héptada.
El encuentro de la Endurance con el Enjambre
empezó con una colisión. No fue una colisión
catastrófica a gran velocidad, pero tampoco un
encuentro planificado y controlado. Aïda tuvo la
entereza de darles treinta segundos de aviso.
Hasta aquel momento todo había ido bien. La
héptada se aproximó, empleando los propulsores
para reducir gran parte de su velocidad con
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