Page 260 - Seveneves -Neal Stephenson
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adónde iban.
La eterna llovizna de Seattle se convirtió en
una serie alternada de niebla y lluvia fría que lo
obligaba a tener una mano ocupada con el control
del limpiaparabrisas. Las gotas de lluvia se
hicieron opacas por el hielo al ganar altitud y
luego pasaron a ser nieve. El camino seguía
despejado, pero los arcenes se fueron perdiendo
bajo el aguanieve que gradualmente entraba en
los carriles. La velocidad pasó a sesenta, a
cincuenta, a treinta kilómetros por hora, y la
carretera acabó convertida en un riachuelo de
luces traseras cuando las nubes bajas de un gris
metálico acabaron con los últimos restos de luz
diurna.
En la vía lenta había algunos camiones
semiarticulados que se esforzaban en la
aproximación al paso de montaña. Algunos eran
camiones convencionales cerrados, por lo que no
había forma de saber qué llevaban, pero Doob
tuvo la impresión de estar viendo una cantidad
poco habitual de tráfico de mercancías bastante
raro: camiones cisterna con líquidos criogénicos,
camiones de plataforma con amasijos de tubos y
estructuras de acero.
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