Page 426 - Seveneves -Neal Stephenson
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—Parte de mi trabajo, sí.




                    —¿Cuál es la otra parte?




                    —Ser una especie de conservadora de museo


            victoriano.  ¿Estuviste  en  la  casa  de  Clarence  en


            Cambridge?




                    —Lamento decir que no, pero oí decir que su


            colección naturalista era excelente.




                    —Estaba  atiborrada  de  pájaros  disecados,


            escarabajos  en  cajas  y  cabezas  disecadas,  todo


            reunido  por  coleccionistas  victorianos  con  su



            salacot,  poniendo  su  granito  de  arena  por  la


            ciencia  en  los  límites  del  imperio.  No  eran


            científicos,  tal  como  hoy  lo  entendemos,  pero  sí


            contribuían al ideal científico. Eran cosas que no


            cabían en ningún museo y Clarence las compraba


            al  peso,  sobre  todo  después  de  la  muerte  de


            Edwina,  porque  ya  no  había  nadie  que  se  lo



            prohibiera.  En  cualquier  caso,  ahora  yo  soy  la


            encargada,  solo  que  las  muestras  son  digitales  y


            están dentro de estas cosas. —Tocó una memoria


            portátil  que  flotaba  agarrada  a  una  cadena  que


            llevaba al cuello—. O su equivalente resistente a


            la radiación. —Pronunció las últimas palabras con


            tono dubitativo e irónico, lo que daba a entender




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