Page 894 - Seveneves -Neal Stephenson
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de todo eso. Ella y todos los que habitaban el Arca
Nube vivirían el resto de sus vidas en entornos
parecidos a un refugio antiaéreo, el sótano de un
hospital o un laboratorio de investigación. Como
mucho podían aspirar a mirar al cielo estrellado a
través de una ventanilla. En su época, ver la
Tierra azul, verde y blanca había sido fuente de
satisfacción y solaz. La bola naranja de fuego en
torno a la que daban vueltas era una visión tan
desagradable que mucha gente hacía lo posible
por evitar mirarla. Nadie volvería a la Tierra. Para
aquellos que todavía aspiraban a caminar sobre
un planeta antes de morir de viejos, Marte era la
única esperanza, aunque poco realista. Se hablaba
de ello en Spacebook y en algunos de los blogs
que habían aparecido en la internet en miniatura
del Arca Nube. Antes de que la pérdida de la
Nueva Caird hubiese roto la conexión de datos de
la Ymir con el Arca Nube, a Dinah le había
llegado algo de todo eso a la tableta y lo había
leído en los ratos libres.
Al menos ahora tenía algún rato libre. Habían
ejecutado dos igniciones, separadas por
veinticuatro horas, tras la decisión de usar la
tobera asimétrica, cada una de ellas con una
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