Page 993 - Seveneves -Neal Stephenson
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ADIÓS CARIÑO HAZ QUE NOS SINTAMOS


            ORGULLOSOS




                    —Vale  —dijo—.  Venga,  cariño.  Vamos  a


            trabajar.




                    EL             TRABAJO                      LES              DABA                   LA


            OPORTUNIDAD de hacer, durante la órbita final


            del  Gran  Viaje,  algo  más  que  preocuparse  de  lo



            que pasaría. El enorme encendido que ejecutarían


            en  el  apogeo,  combinando  un  cambio  final  de


            plano  con  una  aceleración  para  ocupar  el  «carril


            rápido»,  donde  Hoyuelo  daba  vueltas  al  mundo


            como  un  rodamiento  en  una  rueda,  contenía


            tantos detalles inconmensurables dejados al azar


            que resultaba imposible hacer pronósticos. Pero el



            detalle  nuevo  era  que,  como  iban  a  pasar  a  una


            oleada  de  rocas  que  se  movían  más  rápidas  que


            ellos, las rocas vendrían por detrás, donde Amaltea


            no podría protegerlos.




                    Al principio de la misión, Doob había soñado


            con reconfigurar la Endurance en el último minuto


            y  trasladar  todo  lo  vulnerable  al  otro  lado  del


            asteroide.  Con  la  gente  que  tenían  entonces


            hubiera  sido  posible;  en  aquel  momento,


            reducidos  a  una  tripulación  de  veintiocho






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