Page 544 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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La casa del condestable Moore estaba
pobremente iluminada y tan llena de cosas
viejas que incluso Nell tenía que andar de lado
en algunos sitios. Largas tiras de papel de arroz
amarillento, salpicadas de grandes caracteres
chinos y firmadas con marcas rojas, colgaban de
las molduras que recorrían el salón casi medio
metro por debajo del techo. Nell siguió a Rita
por una esquina a una habitación incluso más
pequeña, oscura y abarrotada, cuyo adorno
principal era una gran pintura de un tipo furioso
con bigotes de Fu Manchú, perilla y patillas que
salían de sus oídos y le caían por debajo de las
axilas, vistiendo una elaborada armadura y una
cota de malla decoradas con rostros de león.
Nell se alejó de aquella feroz pintura sin poder
evitarlo, tropezó con una gaita tirada en el suelo,
y aterrizó en un enorme cubo de cobre de algún
tipo, que hizo un ruido tremendo. La sangre
fluyó tranquila de un corte limpio en su pulgar,
y vio que el cubo se empleaba como depósito
para una colección de viejas espadas de distinto
tipo.
—¿Estás bien? —dijo Rita. Estaba iluminada
de espaldas por la luz azul que venía de un par
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