Page 649 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 649

equipo             de         nanopresencia                     e       intentaban


              compilarlas en el C.M. y hacer que funcionasen.


              Tejían  brocados  y  fabricaban  porcelana  como


              solían hacerlo las damas japonesas. Y había todo


              un océano de historia por aprender: primero la


              bíblica, griega y romana, y luego la historia de


              toda la otra gente del mundo que esencialmente


              servía  de  escenario  para  la  Historia  de  los


              Anglohablantes.





                 Esa última materia no era, curiosamente, parte


              del curriculum de Luz; se dejaba firmemente en


              manos de la señorita Stricken, que era la dama de


              la Alegría.





                  Además  de  los  dos  periodos  de  una  hora


              cada día, la señorita Stricken copaba la atención


              de toda la reunión de estudiantes una vez por la


              mañana, otra al mediodía y una última por la


              tarde. Durante esos momentos, su función básica


              era llamar al orden a las estudiantes; reprender


              públicamente  a  las  ovejas  que  se  habían


              extraviado  significativamente  desde  la  última


              asamblea;  vomitar  cualquier  pensamiento  al


              azar que ocupase su mente en ese momento; y


              finalmente,  en  tono  reverencial,  presentar  al


              padre  Cox,  el  vicario  local,  quien  guiaba  a  las


                                                                                                     649
   644   645   646   647   648   649   650   651   652   653   654