Page 684 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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cuerda de su bolso y sacó un buen trozo de
Stilton de venas azules.
—Buscamos a nuestra Reina perdida —dijo el
ratón.
—Puedo asegurarte que ninguno de mis
papeles tiene información sobre una monarca
roedora perdida —dijo la Princesa Nell.
—¿Cuál es tu nombre? —dijo el ratón.
—¡Eso no es asunto tuyo, espía! —dijo la
Princesa Nell—. Yo haré las preguntas.
—Pero es importante que sepa tu nombre —
dijo el ratón.
—¿Por qué? Yo no soy un ratón. No he visto
pequeños ratones con coronas en la cabeza.
El espía roedor no dijo nada. Miraba
cuidadosamente a la Princesa Nell con
pequeños ojos redondos y brillantes.
—Por casualidad, ¿no habrás venido de una
isla encantada?
—Has estado oyendo demasiados cuentos de
hadas —la Princesa Nell apenas podía ocultar su
sorpresa—. No has cooperado y no te mereces el
queso... pero admiro tus agallas y de todas
formas te daré un poco. ¡Disfrútalo! —Puso al
ratón en el suelo y cogió el cuchillo paro cortar
un trozo de queso; para cuando hubo
terminado, el ratón había desaparecido. Apenas
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